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El voluntariado corporativo puede ser transformador si es estratégico

En un seminario en el que asistieron más de 100 referentes de empresas, organizaciones sociales, organismos del sector público y académico, se compartieron investigaciones y casos para reflexionar de qué forma el voluntariado corporativo puede ser transformador desde una mirada integral.
 

08-04-2019
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“El año pasado a partir de un programa de voluntariado, 31 personas consiguieron trabajo. De esas 31, 18 pudieron empezar a alquilar un lugar para vivir. Puede parecer poco, pero para cada uno de ellos, es un montón”. La que afirma esto es Malena Famá, fundadora de Multipolar, una organización que ayuda a personas en situación de calle a salir a través de un trabajo digno.

Si se contrasta esta afirmación con los resultados del estudio de Voluntare presentados por Celina Lesta, responsable de la red para América Latina, queda demostrado el potencial que tienen estos programas para transformar la realidad. No sólo la realidad social, sino también la realidad dentro de las empresas – de hecho, el estudio comprueba que los empleados que participan de las actividades de voluntariado corporativo se manifiestan un 20% más comprometidos con la empresa en la que trabajan.

De esta forma, la pregunta planteada al inicio del Seminario Abierto de Voluntariado Corporativo Estratégico organizado por el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE) y Voluntare, la red iberoamericana que promueve la expansión y profesionalización del voluntariado corporativo, fue respondida. El voluntariado corporativo, si está diseñado e implementado estratégicamente, y si escucha y tiene en cuenta las necesidades reales de la comunidad, sí puede generar una transformación en la realidad.

En ese sentido, el programa de práctica pro bono del estudio jurídico Beccar Varela —todo un voluntariado corporativo— solo toma casos de organizaciones sociales que trabajen con poblaciones en situación de vulnerabilidad social o que impacten sistémicamente, es decir, se ocupan de modificaciones de normativas que afecten políticas públicas cuidando el impacto en la sociedad. Y esto tiene su punto de contacto “del otro lado”: Mario Burgos, secretario ejecutivo de Sociedad Civil en Red, señaló que la Argentina “No es un país amigable para las ONG”, por lo tanto, hay que trabajar para modificar el marco regulatorio y para eso, los principales aliados son los estudios jurídicos.

Ese es un ejemplo claro de cómo las empresas pueden tomar una necesidad real de la sociedad y trabajar para satisfacerla a través de su core de negocios. Fundación Telefónica desarrolla su programa “Vacaciones solidarias” poniendo a la tecnología –el eje principal de su estrategia de negocios– en el centro como generadora de oportunidades. Asimismo, internamente es un programa que reconoce la labor de voluntarios comprometidos con el programa y es una manera innovadora de motivar su participación en proyectos de impacto. Lo mismo sucede con Fundación Siemens, que incentiva a sus ingenieros y técnicos a aplicar su expertise en proyectos en comunidades sin acceso a servicios básicos. En este sentido, poner en práctica sus habilidades técnicas en contextos diferentes también impacta positivamente en su desarrollo como profesionales.

Sin embargo, no siempre la actividad de voluntariado está estrictamente alineada a las capacidades técnicas de los empleados.  Puede estarlo también a otros aspectos de la estrategia corporativa, como los valores y las competencias que busca desarrollar una empresa en sus colaboradores. En PRIAR, el programa de voluntariado de Banco Galicia, los empleados proponen y llevan adelante los proyectos y así desarrollan las competencias prioritarias para el banco.
Sobre este tema, Josefina Conte, directora de fondos en Buenos Aires para TECHO, opina: “Me parece muy bueno que las empresas relacionen su inversión social con su core, pero creo que también debería estar relacionada con las necesidades e intereses de la sociedad y el país en el que operan”.

Así se hizo un recorrido sobre las distintas perspectivas que puede tener el voluntariado corporativo y se arribó a la conclusión de que el voluntariado corporativo, siempre que tenga una estrategia clara y garantice espacios de diálogo con los voluntarios en todas las etapas de la actividad, genera un impacto en los equipos de trabajo y en la cultura laboral. Además, estar en contacto con las entidades sociales y mantener relaciones de articulación de largo plazo y transparentes ayuda a maximizar el impacto en la comunidad.